lunes, 8 de junio de 2009

La Bonaigua 2009

Viernes 5 de junio de 2009, Sonia y yo partimos hacia la Pobla de Segur, lugar de inicio de la marxa ciclodeportiva La Bonaigua, llegamos a media tarde con un tiempo inestable y preocupante, pero bueno es lo que hay. Damos una vuelta por el pueblo y recojo mi dorsal y el de Ramis, todo bien (de momento), volvemos hacia el bungalow donde estamos alojados con la compra de la cena y empezamos a escuchar truenos, símbolo inequívoco de que habrá tormenta. Y que tormenta, en poco mas de 15 minutos cae una granizada espectacular que deja todo el pueblo cubierto de piedrecitas blancas, pero cubierto, madre mía. Me llama Oriol y me comenta que ya está en el pueblo, aprovechamos para vernos y tomar una cervecita empezando a comentar la “jugada”, quedamos en un lugar para encontrarnos al día siguiente y nos despedimos hasta el día siguiente. Albert me llama mas tarde, pero ya estamos recogidos, por lo que decidimos quedar para el día siguiente. Casi a las 10 de la noche llega mi compañero Ramis, preparamos la cena, charlamos un rato y a dormir que al día siguiente hay que estar descansado.
Sábado, día de la marcha, nos despertamos, el cielo está nublado pero de momento no llueve, bien eso es bueno, desayunamos, visitamos al amigo Roca y nos vestimos de romanos (nunca mejor dicho) para la batalla. Vamos hacia el lugar de encuentro, enseguida llega Oriol y después Albert, foto de rigor y para la salida. Como siempre en la salida hablando de aquel y el otro, que la gente está muy fina y tal y pascual, casualidades de la vida, al lado nuestro se nos coloca uno vestido con la equipación del equipo de Clara, aprovechamos para hablar de ella y mandarle recuerdos a través del chaval.
Bueno, se da la salida, como siempre en estos casos, la gente va a tope y empiezan a adelantarte mucha gente, yo no me quiero quemar, esos 60 km que hay hasta el inicio del puerto me dan mucho respeto. Es alucinante lo que anda la gente, en pocos kilómetros, ya no vemos a ningún grupo, el grupo lo hemos formado nosotros 4 con un ritmo llevadero, pero para mi nada lento, pero bueno esta claro que no estamos al nivel de muchos. Pasan los kilómetros, nos llueve un poco, pero nada, vamos tirando y no es hasta el km 40 por lo menos, que alguien se digna a dar algún relevo, ya era hora, pero es igual nosotros a lo nuestro hablando, riendo y disfrutando simplemente de lo que hemos venido a hacer, ir en bici.
Sin pena ni gloria nos presentamos en Esterri d’Aneu, el inicio del puerto de la bonaigua. Empieza muy suave y para mi pienso que esto no es normal, que no era lo que había visto, pero pienso que mejor para mi. Madre mia que equivocación, un desvio y empieza un km realmente duro, con rampas algo largas del 9-10%, esto me mata, pero hay que subir, así que me cojo el ritmo y allí que vamos. El puerto de la bonaigua, me sorprendió mucho, tanto por dureza como belleza (y por la lluvia, jeje) es uno de esos puertos largos y con bastante dureza para mi, que unido al tiempo me hacen ir bastante mal, pero es lo que hay, no hay marcha atrás. Al fin llegamos al final, vaya puertaco decimos todos, avituallamiento y a abrigarse, porque hace un frio del carajo. Empieza el descenso, asfalto malo, pero malo, muy malo en sus 6 primeros kilómetros, pero por suerte mejora y en poco tiempo nos plantamos en Vielha. La verdad es que no voy bien, me siento muy cansado, pero mas de la mitad esta hecho así que, empieza un nuevo puerto, el del túnel. Voy mal, Oriol dice que le coja rueda, pero no puedo y como en la bonaigua, me quedo el último, pero yo a lo mio. Este también me sorprende, por su dureza, o será que yo voy muy mal, más bien lo segundo, llevo todo el desarrollo puesto y voy muy lento, pero voy subiendo. Pero faltaba lo peor, el túnel. Que malos recuerdos tengo de este túnel, no me gusta nada, me da miedo, claustrofobia, lo odio, pero hay que seguir. Cinco kilómetros largos, con cansancio, dentro de ese túnel asqueroso y de subida, no es dura, quizá un 4 o 5%, pero son eternos, solo pienso en salir, pero en mi mente pienso que hay que despejarla porque si no no acabo, quiero ir rápido, pero no puedo, estoy muy cansado, hay que resignarse. Lo peor es que nunca ves el final, nunca, siempre hay túnel y mas túnel, parece que no se acaba, pero al fin veo la luz, me entra alegría, pero pronto se acaba. Veo a mis tres amigos parados como pensando, claro está lloviendo, yo digo, chicos chubasquero y para abajo, necesito salir de aquí.

La lluvia dura poco, y la bajada es bastante buena, vamos tirando, pero poco a poco se ve como no soy el único jodido, a Ramis le entra un amago de rampa, que hace descolgarse. Pero bueno llegamos al Pont de Suert, desvio y a empezar otro puerto Ahora son Albert y Oriol los que tiran y yo me quedo con Ramis que no quiere forzar, a mi me va cojonudo, por lo menos no subo solo, pero joder con el coll de Perves, vaya otro puertaco. Por lo menos parece que el dia se despeja y nos acompaña el sol. Conseguimos coronar, realmente estoy muy cansado, pero también Ramis y Oriol están jodidillos, solo Albert (que fuerte está amigo) parece estar bien, pero nada mas lejos de la realidad, bajando le da un tirón y bajamos el ritmo para acompañarle, pero ya queda poco, muy poco, solo un último esfuerzo. Mirar, ya se ve La Pobla, venga chicos, a ponerse guapo y una sonrisa para la llegada. Que espectáculo los cuatro llegando juntos con los brazos en alto, como si hubiéramos ganado, de hecho yo he ganado, hoy en ganado mucha experiencia, he sabido sufrir como nunca y por mi mente pasan muchas cosas, buenas y malas, pero aquí estoy, después de 185 km y 2900 mts de desnivel positivo, jodido, cansado, pero un beso y un abrazo de mi mujer me cura todos los males. Sonia te quiero.

Lo mejor de todo, ha sido compartir esto con Albert y Oriol, creo que si no es por ellos, me cojo el coche escoba, pero el simple hecho de estar con ellos me ha dado fuerzas.

No penséis que estoy catastrofista, ni mucho menos, simplemente realista, he estado jodido, pero hoy estoy contento, sigo superando obstáculos que nunca crei que podría hacerlo.

Gracias a todos por estar conmigo y sobre todo gracias a mi mujer, Sonia, que es la mejor y me da fuerzas cuando las necesito.


Ahora unas fotillos.

En el punto de encuentro:

La salida (que efecto mas guapo tiene esta foto, me encanta)

En un abituallamiento

Oriol subiendo La Bonaigua

Y yo subiendo
La llegada de los campeones